Ámame
como a un árbol:
lluéveme,
derrama mi simiente
bajo tierra,
llora la caída
de mis hojas.
Borja de Diego.
domingo, 21 de septiembre de 2008
Es sencillo
jueves, 18 de septiembre de 2008
Ciclo de carbono
Danza taxativa.
A mí no, no me asusta contemplar
el cuerpo
más abajo
desde adentro.
Sumergidos en lava
- la caída, el declive-
todos esos animalitos
del tejido taciturno que
recosimos tras la derrota.
La derrota y la sequía,
la sequía musical de los
deshechos
cuando sólo nos queda
muy poco sudor
y demasiado dióxido.
Que no;
que no me asusta contemplar
el cuerpo
más abajo
desde adentro.
Que me esfuerzo
y me exprimo y no temo
aprieto los párpados y
aúllo.
Laura Rosal.
domingo, 7 de septiembre de 2008
La esperanza
La esperanza es la gaviota
que emprende el viaje
con las alas quemadas.
Borja de Diego.
miércoles, 30 de julio de 2008
Escribir
Escribir
para grabar el presente
con un punzón
en la guadaña preventiva
del tiempo.
Para descubrir el color
de las rosas de la muerte
y decirlo.
Borja de Diego.
miércoles, 16 de julio de 2008
Cuando algo de eso ocurre
Cuando algo de eso ocurre,
deseamos el amor lo mismo que la muerte
(porque el presente de pronto es tan bello,
que te gustaría que ese,
JUSTAmente ese,
fuera el final de tu historia),
sin embargo,
estamos condenados al futuro,
al riesgo feliz de la vida.
Quizás podríamos volvera contar nuestros dientes de leche,
hacer del manicomio nuestro templo,
quemar la puta ciudad
para poder ver las montañas
sin tener que subirse
a los rascacielos del suicidio.
Quizás pudieramos prescindir de la caída,
encerrarnos en el cielo
y borrar nuestra sombra con la nubes,
pero no se puede escribir y ser mortal a la vez,
no se puede jugar al escondite
con los pies manchados de tinta.
Mario Barranco.
martes, 20 de mayo de 2008
En propiedad
Tienen mi cadáver
abierto en galerías.
Mis ganas de llorar.
Tienen mis instrucciones,
los pasos que hay que seguir
para menguarme.
Tienen las agujas de su parte.
Tienen nombres de cangrejo.
Tienen un mapa de esta jaula
dentro de la jaula.
Tienen la garantía
en cada cifra.
Tienen cada una de mis alternativas,
las salidas de emergencia,
nuestro insomnio, las rebajas,
la certeza
de que no nos importan los niños
cuando miran hacia el cielo.
Tienen el poder de matar a un hombre.
Tienen el poder para matar a un hombre.
(pero no nuestras palabras,
ni la obediencia de los gatos,
ni la testadurez de algunos gorriones
cuando cantan bajo la lluvia).
Borja de Diego.
lunes, 28 de abril de 2008
2 + 2 = 5
La lluvia: siempre hablaban de ella y yo absorbía la acidez de las plantas conseguía llegar a la noche antes del atardecer que tuvieras temblor de corazón de venas de arterias que los insectos de tus palabras dejaran de parasitar las gargantas obscuras por el soplo de las caracolas que si te hielas que si los cristales del frío han anidado en espiral sobre tu tarde de domingo qué asquerosidad de tardes qué minucioso tu talento qué traición el no querer seguir los pasos he visto ángeles pulsantes he terminado de expulsar el paraíso por la boca.
domingo, 27 de abril de 2008
Vía libre hacia la selva
(...)
Tus ojos siguen atardeciendo en tus ojeras.
Quisiera verlos amanecer
en mis brazos,
tiznados de sueño
pero con el aleteo impoluto
de estas palabras.
Así, a lo mejor,
le cantemos a los pájaros
nuestras sílabas,
así, a lo mejor,
el mundo se despiste
un segundo,
y…
Vía libre hacia la selva.
Mario Barranco.
lunes, 7 de abril de 2008
Ventana
Hambre de mundo.
Necesidad de atender
al vuelo de los pájaros.
Ventana.
Borja de Diego.
sábado, 23 de febrero de 2008
Alquimia
El mundo se fabrica
con vapores que segrega
una espiral en continuo consumo
(eso es cierto),
y así nos hacemos las personas,
los perdedores solitarios
o el matrimonio y las familias.
Así la vida se hace fácil,
se hace formulario.
Pero a veces hay encuentros,
accidentes,
hay gente dispuesta ahí fuera,
en calles cualquiera
o estaciones de tren, o aeropuertos,
hay gente que todavía
ama las palabras
y la grandeza de decir,
de quien dice.
(Palabras como las que dibujan
un caballo en carrera hacia el abismo,
palabras que son, nos hacen,
palabras que atraviesan los ejes
exactos del tiempo.)
El tiempo ya no es
preludio de muerte
ni un accidente continuo,
ahora es risa, festival, primavera,
certeza de un tiempo antiguo
y una sonrisa antigua.
Alquimia.
Por eso
imploramos la sinrazón,
adiestramos musarañas,
nos perdemos en las miradas
que juegan a decir.
Así fecundamos las palabras.
Así colonizamos
las entrañas de la bestia.
Borja de Diego.



